
3 de junio de 2026
Las barreras anti-inundación de aluminio están diseñadas para durar décadas, pero como cualquier sistema de protección, requieren un mantenimiento mínimo para garantizar su funcionamiento cuando más se necesitan. La buena noticia: es sencillo y no lleva más de unos minutos al año.
Las juntas de goma EPDM son el elemento más crítico del sistema. Una vez al año, revisa visualmente que no presentan grietas, endurecimiento excesivo o deformaciones permanentes. Si detectas algún deterioro, contacta con nosotros para una sustitución preventiva antes de la temporada de lluvias.
Después de cada episodio en que hayas utilizado la barrera, límpiala con agua limpia y un trapo suave para eliminar el barro y los restos orgánicos que puedan haberse depositado en las juntas. Guárdala seca para evitar humedad residual.
Una vez al año, comprueba visualmente que los perfiles fijados a las paredes no presentan holguras ni movimiento. Si algún tornillo o fijación química ha cedido, es importante repararlo antes de que llegue la temporada de riesgo.
Si tu sistema es de tipo deslizante, aplica una pequeña cantidad de grasa de silicona en los canales de deslizamiento para mantener el mecanismo fluido y silencioso.
Ofrecemos revisiones técnicas. Contáctanos y te agendamos una visita de mantenimiento antes de la próxima temporada de riesgo.
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